domingo, 18 de julio de 2010

Curioso vecindario en las colinas


Mi amigo Íñigo, que llegó ayer de visita a L.A .con su novia P., quería ir a ver, por aquello de decir que había estado ahí, la casa de Stan Lee (autor de Spiderman, entre otros muchos). Como estábamos cerca, para allá que nos hemos ido, colinita arriba, colinita abajo. Pero el señor Íñigo no sabía la dirección exacta, ni qué aspecto tenía la casa desde fuera, sólo la había "visto" a ojo de pájaro en internet y creía que era la penúltima de la calle. Así que, a falta de helicóptero para comprobar si la forma de la piscina coincidía con lo que élhabía visto en Google Maps, se me ha ocurrido mirar las dos cartas que estaban listas para enviar en el buzón de la casa sospechosa.

Por supuesto que si hay que meterse en líos, mejor que se la cargue otro, y más siendo la violación del correo delito federal en este país, por lo que se ha encargado a Iñigo la arriesgada misión de salir del coche y mirar qué ponía en el remite de las cartas. Y, dicho y hecho, se ha bajado, ha mirado discretamente el nombre del remitente y, decepcionado, ha comentado al sentarse de vuelta en el coche: "No, pone DiCaprio,..." Su novia P., sentada detrás y yo, al volante, nos hemos quedado mudas un instante. "Anda ya!" ."Que sí, ponía Emma DiCaprio o algo así". Comentarios jocosos de los tres del estilo de: "Ah, pues aún va a ser la madre de Leonardo, jajaja...". Y ahí ha quedado, la cosa.

Mientras Íñigo se aventuraba a pie por el resto de la calle, a ver si encontraba alguna friki-indicación del hogar de Mr. Lee, nosotras hemos aparcado en un lateral, ya con vistas a bajar de nuevo a la civilización y le hemos seguido el rastro calle abajo. P. casi se mete en propiedad privada al detectar unas maravillosas vistas de toda la ciudad desde una terraza al lado del garaje de una de las casas pero yo le he parado los pies, no fuésemos a meternos en líos de verdad, pues la zona estaba claramente asfaltada distinta de la calle y a juego con la casa. En un momento dado, se me ha encendido la bombilla de las ideas y he googleado "Stan Lee house Oriole way" en mi Blackberry, a ver si sonaba la flauta y salía la dirección exacta por gentileza de algún otro fan/acosador, antes de que nos encontrásemos a algún vecino y nos tuviésemos que morir de vergüenza. Entre los resultados salía el número exacto de la casa que teníamos ahora enfrente, con su luz verde sobre el porche, que a mí me pareció un signo friki-radioactivo pero Iñigo sospecha que es para ahuyentar mosquitos (no sé para qué, era una puerta-verja estrecha pero parecía un camino para coches que se adentraba en un patio exterior). Y también se comentaba en varios resultados que Mr. Leonardo Dicaprio tenía alquilada una casa en esa calle, unos números más allá. Véase, donde andábamos nosotros cotilleando el correo. Ninguno de los tres somos realmente fans de Leo, pero la coincidencia ha sido desternillante, ha habido jolgorio general, fotos delante de las respectivas casas y del buzón, y venga más carcajadas tronchantes.

El final de la historia nos va a dar para recordar la anécdota durante años: estábamos sentados en el coche, esperando a que el GPS y yo nos pusiésemos de acuerdo sobre cómo salir del laberinto de las famosas Hollywood Hills, cuando he visto por el rabillo del ojo que se aproximaba un Mercedes descapotable, con chico y chica a la delantera. El conductor nos ha mirado, probablemente porque en una calle sin salida no se acostumbran a ver muchos coches desconocidos, y ha pasado por nuestro lado hacia la zona en la que acabábamos de estar. "Aix, gente con pasta, y con suerte", he pensado. Y entonces, de repente, he caído en la cuenta y me he girado hacia P.: "¡Oye! pero, ¿no era ese DiCaprio?" ."Sí, a mí también me lo ha parecido".

Y en L.A., cuando lo parecen, normalmente lo son.


jueves, 11 de marzo de 2010

Volando voy...


...volando vengo. Son las 10:30pm, mañana por la tarde volamos a Barcelona y aún no he acabado las maletas. Siempre igual. Además en España están aún con clima invernal y en el siguiente destino no bajan últimamente de los 30ºC . Van a ser unos días ajetreados en mi ciudad (ya os contaré porqué un día de estos) y luego un par de semanas en Israel, que ya toca conocer la tierra de Gillad. Son muchos días y me da hasta pereza marcharme de aquí tanto tiempo, pero por otro lado estoy esperando entusiasmada ver piedras e historia en Israel.

Ya conozco unos cuantos israelíes (Los Ángeles tiene medio millón, censados, más los que no lo están, que son muchos) y la verdad es que son un gente muy parecida a los españoles pero más peculiares si cabe, más, cómo diría yo, mediterráneos. Y con eso me refiero, generalizando bastante, a: más comilones, más brutos, más maleducados y más salvajes. Y te lo confiesan ellos solitos antes de que puedas hacerte tú sola la misma idea. Gente encantadora, eso sí, pero seguro que dan para un millón de anécdotas, ji ji ji.

Lehitraot javerim!*



*Hasta pronto, amigos, en hebreo (transcrito a la fonética española).

jueves, 25 de febrero de 2010

Susto fabuloso


Esta noche he ido a tirar la basura por el garbage chute* en mi planta cuando, al abrir la puertecilla y subir la bolsa para meterla por el hueco, me ha aparecido algo flotando desde el interior. Después del susto inicial, he mirado bien y me he encontrado con un globo inflado con helio, de color rojo metalizado y en forma de corazón, y el siguiente mensaje escrito en blanco:
"You're fabulous!" .

Situación surrealista de película
donde las haya, para variar.


Hasta la basura sabe lo genial que soy, ahora falta que se entere el resto del mundo, jijiji.

Mi intención es volver por aquí en los próximos días, esperemos que no se convierta otra vez en meses de paréntesis.

*No sé bien cómo traducirlo,¿tal vez conducto para basuras? Es el, valga la redundancia, conducto con puertecilla que hay en cada piso de algunos edificios por el que se tiran los desperdicios y van a caer directamente sobre el contenedor situado en un pequeño cuarto al nivel de la calle. Como en las pelis,

miércoles, 7 de octubre de 2009

TURBO

Ya se puede ver online enterito aquel corto para el que realicé el vestuario hace casi un par de años, aunque se estrenó hace unos 6 meses. Los efectos especiales son bastante impresionantes. Casi tanto como ver mi nombre en los títulos de crédito finales, jijii. :D (vale, impresiona más en la pantalla grande).


CLICK AQUÍ


En cuanto a mí, ¿qué excusa tengo para llevar desaparecidoa tanto tiempo.... otra vez? Pues otro viaje a España y una dolorosa tendinitis en la muñeca que no se puede curar si tecleo mucho. Pero ya está casi recuperada.


martes, 8 de septiembre de 2009

Agujeritos

Como los incendios no pudieron arrasar con tanto como pretendían, Mamá Naturaleza nos ha mandado esto:


Foto: A cinco minutos a pie de mi casa...
por poco no ha sido enfrente de mi casa.


Han sido dos socavones, el otro está también cerca de donde vivo pero en otra zona, veo el helicóptero de las noticias plantado encima de donde ha sucedido desde la ventana. Podéis leer el artículo completo del L.A. Times aquí. Y del socavón previo aquí.

viernes, 14 de agosto de 2009

Recargando las pilas 2



Sé que es feo despotricar de la patria pero, las cosas como sean: de los españoles, en general, tardo bien poco en agobiarme. Y es que echo de menos la calidez mediterránea pero puedo vivir perfectamente sin que me ignoren las dependientas en las tiendas, sin tener que esperar más de media hora a que me traigan la cuenta en el restaurante, sin que me atropellen y pisoteen ajetreados peatones, compradores o las susodichas dependientas sin siquiera un murmullo de disculpa, sin que me echen el humo del tabaco en la cara y encima se mosqueen si les digo que me molesta y un variopinto etcétera de "cualidades" que me facilitan el retorno a gringolandia*.

Sin embargo, de lo mejor de haber estado en casita otra vez es la gente. MI gente. Pude disfrutar de horchatas, mojitos y cervezas, a veces con pocos minutos de diferencia entre unos y otros, con mis mejores amigas y algún que otro amigo. Salí de bailoteo truncado (ya no hay manera de hacer que nadie salga hasta las tantas, me rindo), de cañas y de conciertos de colegas. Muchas veces el plan era todo parejitas y yo, y ni siquiera me importa demasiado. Primero porque el complejo de "aguantar velas" me parece absurdo a partir de los 20, y segundo, supongo que porque llevo años de entrenamiento entre unos, otros, o ningunos, y la vida transcurre en mundos paralelos. De hecho, caí en la cuenta casi al final de mi estancia, en algún momento en que se encendió la bombilla en mi cabeza, de que éramos impares en el bar. A veces me pregunto si lo de estar en Barcelona sola es algo crónico.

Volviendo al tema gente, uno de los días quedé con una antigua compañera de colegio a quien hacía por lo menos 13 años que no veía. Nos encontramos meses atrás en Facebook y, cuando supo que iba a Barcelona, me pidió que le llevase algo que no podía conseguir que le enviasen a España. Estuvimos de charla las tres horas que tenía de descanso para comer, recordando viejos tiempos del cole, malos y buenos y descubrí que tenemos muchas más cosas en común de lo que parecía entonces, pues no éramos ni siquiera amigas. Me parecio muy curioso que los dos rasgos que nos caracterizaban en la niñez sigan ahora siendo distintivos: altura y tendencias artísticas. Aunque ella es bastante más alta, me encanta resultar "bajita" de vez en cuando, alivia mi síndrome de "Gigante Verde". Y las dos elegimos estudios relacionados con el arte y tenemos profesiones y aspiraciones artísticas. A algunos les resultará insignificante, el detalle pero a mí me llama la atención porque otra gente con la que he retomado contacto ha cambiado mucho físicamente y tienen carreras profesionales totalmente aleatorias que era difícil predecir. Supongo que, en el terreno vocacional, algunos no tenemos otra opción.


También tuve el gusto de conocer personalmente a otra bloggera, Jabolka-Cocolada, (es que cambia de nombre bastante y no sé si quiere desvelar el de pila). Resulta que está viviendo en Barcelona a unos 10 minutos de donde viven mis padres. Y ya llevamos algo más de un año leyéndonos mutuamente, por lo que no quedar era criminal. Así que nos vimos un día para comer, en un huequecillo que me pudo hacer entre su clase de catalán y su trabajo y resulta que es aún más maja y divertida en persona que por escrito. Fíjate tú. Las dos llevábamos cámara de fotos en el bolso, y ahí se quedaron, inútiles, pues se nos fue de la cabeza cuando el camarero empezó a comportarse de manera extraña y a azuzar el acento (europeo, no recuerdo de donde) contra nosotras y salimos escopeteadas a tomarnos el café en otro lugar. Esperemos que cla próxima vez podamos vernos un rato más y dejar prueba gráfica del encuentro, que ya nos vale.

Lo dicho, que gracias a MI gente, que no a la gente en general, (que me empiezan a dar ganas de adoptar un perro, o mejor alquilarlo por horas, que alimentarlos y llevarlos al veterinario cuesta una pasta) pasé unos ratos estupendos. Y eso es mucho decir, sobre todo porque yo no acostumbro a usar esa palabra, estupendo.

*Lo cual no significa que no acabe hasta el moño de los yanquis cada dos por tres. La cuestión es quejarme.

jueves, 30 de julio de 2009

De estreno



Pues eso, que le he cambiado la cara al blog. Que ya tocaba. Mis semanas de sudor y códigos raros me ha costado, así que, si no os gusta el diseño, os aguantáis. Ji, ji, ji. Eso sí, si hay algún problema funcional o no se ve bien, hacédmelo saber, por favor.
 
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